
Angelopoulos, antiguo crítico de cine de un periódico
socialista, afirmó que el tema de esta película se lo proporcionó la
Junta de los coroneles y le sirvió para comprenderlas raíces de la
dictadura griega.
Hizo la película más o menos a escondidas y dijo a las
autoridades que estaba trabajando en una versión del mito de Orestes
ambientada en tiempos de la ocupación alemana. Lo cual no deja de ser
verdad: en la película, una compañía de actores itinerantes recorre
Grecia entre 1939 y 1952 intentando representar una obra popular del
siglo XIX (Golfo, la pastora). Pero siempre se lo impiden los
acontecimientos históricos (desde la ocupación alemana hasta el régimen
de Papagos pasando por la guerra civil) en forma de disparos, la huída o
la muerte.
Los propios miembros de la película reencarnan las figuras de la Orestíada:
- Egisto (Vangelis Kazan) es un colaborador de los nazis
- Orestes (Petros Zarkadis) es un partisano comunista
- Agamenón (Stratos Pachis) es el director traicionado de la compañía.
No son por lo tanto personajes, sino arquetipos.
Angelopoulos es uno de los grandes paisajistas del cine.
El espacio (una playa, una plaza, la ladera de una montaña) se convierte
en el escenario de un vasto panorama dramático.
Pero también es un cineasta de movimiento: hace películas
sobre diferentes formas de viajar (trenes, autobuses, a pie, y sobre
todo, en la imaginación).
Angelopoulos es conocido en tomas largas, fluidas,
coreografiadas con precisión. El viaje de los comediantes es una
película de 4 horas que contiene solamente 80 tomas.
Angelopoulos es un maestro del movimiento de multitudes. El
movimiento se convierte en esta película en un instrumento del análisis
político (pues sugiere una especie de desfile, cortejo fúnebre o
manifestación). Al igual que el resto de películas de Angelopoulos ésta
es difícil de apreciar. En Imdb, se dice que a El viaje de los
comediantes le pasa como al Finnegans Wake de James Joyce, puedes
justificar que sea una obra maestra sin entender ni la mitad y ni
siquiera sentir simpatía por el libro o la película. Lo que más llama la
atención es la manera que tiene de enlazar el viaje o constante
inmigración interior de la compañía teatral con el mito del Minotauro y
el laberinto. Rodada sin guión, y con libertad de expresión recién
estrenada en Grecia, El viaje de los comediantes ya presenta todas las
constantes identificables de su cine: planos secuencia, planos
generales, ausencia de primeros planos, personajes colectivos –casi
ninguno de los miembros de la compañía teatral tiene una caracterización
dramática más allá de su papel en la Historia, un trabajo de fotografía
y de localizaciones que llena de vida (apagada) a los fotogramas y una
poesía un tanto críptica, algo acentuado en el caso de esta película por
las casi caóticas referencias a la historia y a la mitología griega,
las cuales nunca son evidentes. -
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El tema de las películas de Angelopoulos es Grecia, pero no la Grecia
soleada de los folletos turísticos, sino una Grecia septentrional y
fría, situada en una geografía balcánica y limitada tanto por sus
fronteras geográficas como por su pasado clásico y moderno (de mediados
de los años 50 del siglo XX).